Hace un tiempo estuve en un encuentro de psicología de la liberación y una gente de Colombia nos puso a hacer un ejercicio con el cuerpo. Una de esas cosas que no se espera en un "congreso" pero que en psicología, está más aceptado.
El ejercicio consistía en caminar dentro del salón con los ojos cerrados, corriendo "el peligro" de chocar con las demás personas. Una voz iba orientándonos un poco y cuando habíamos chocado lo suficiente de pronto dijo: "es mejor si van despacio... cuando uno va rápido, lo que va más lento que nosotros se percibe como quieto y si chocamos, el golpe es fuerte... en cambio, si vamos depacio respetamos más el ritmo de las demás personas y podemos ver que sí se mueven, que no son muros, sino que van a un ritmo más lento que nosotros".